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INMERSA EN: NADA ENTRE MANOS....ESPERANDO GANAS.



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viernes, 10 de abril de 2015

DE ESPALDAS



Miró la pantalla de su teléfono y allí estaba, el aviso de un mensaje.  No podía entenderlo, ¿porqué coño le hablaba? ¿no sabe que no quiere saber nada de él? ¿acaso no le quedó suficientemente claro?

¿Porqué habrá tenido que hacerlo?... Ni siquiera le importaba volver a remover en ella todo lo pasado y ¡vaya si lo había removido!

Recordó lo mal que se sintió siempre, recordó que acudía a él en busca de apoyo, esperando que la abrazara y le hablara con cariño, sentirse segura con su abrigo... pero sólo lo esperó... nunca lo obtuvo.

Y nunca lo entendió, nunca supo cómo fue capaz de ignorarla, de humillarla, de tratarla como si acabara de salir de un manicomio, de negarle el obligado cariño que ella le había tenido... sólo un "estás loca" como respuesta...

Fue su forma de vivir el problema, él no supo, no quiso o no pudo afrontarlo y lo vivió de espaldas, sin importarle lo que dejaba atrás ni las consecuencias que traería en el futuro. 
 Y lo que dejó atrás fue un cariño desmedido... adoración casi, una confianza ciega en él, la sensación de que siempre estaría unida por un lazo que nadie rompería... Fue entonces cuando supo que todo se había perdido, que ya nunca sería la misma y que a partir de ese momento ya nada sería igual.

Todo eso vino a su memoria mientras iba llegando a donde la habían citado... al hospital.

Entró en la habitación nerviosa, temiendo lo que encontraría, le miraba con curiosidad y una tremenda lástima a pesar de todo... se sentó a su lado y se quedó observando aquella cara que hacía tanto que no veía y deseó que nada de lo que había estado guardando en un rinconcito de su memoria fuera verdad... pero lo era y no podía remediar la falta absoluta de sentimientos hacia él...

En ese momento el hombre abrió los ojos trabajosamente y la miró... una lágrima solitaria resbalaba sorteando arrugas...

¡Hola papá... estoy aquí!







viernes, 28 de marzo de 2014

¡¡¡¡NADA QUE OFRECER!!!





No tengo ni una sola cosa que contaros, nada que ofreceros, ni siquiera una información plausible.... no tengo ¡NADA!.... eso es jodío ¿eh?.....  voy a tener que ponerme a inventar como una loca...pero..¿eso cómo se hace?....¡ni pajolera idea!...


Por otra parte, en mi vida no hay nada tan interesante como para contarlo y lo poco que pueda haber pertenece estrictamente a mi privacidad (porque no hay un suculento cheque al portador).... que yo soy muy mía para esas cosas, (jajaja....ahhhh...jajaja).... hombre mía, soy, en eso no miento, que desde que probé a ser dueña y señora de mi persona, no estoy dispuesta ni siquiera a prestarla.

Eso debió pensar la camarera de una cafetería a la que voy con frecuencia con mis amigas, siempre ha sido amable y atenta, pero últimamente la vemos "demasiado" atenta en particular.

Casi siempre vamos las tres amigas asíduas, aunque a veces se incorporen algunas más. En cuanto nos ve aparecer por la puerta, se desvive por ser ella la que nos atienda aún no siendo una de sus mesas asignadas, supongo que lo hablará con el compañero y hace el cambio.  Solícita, nos toma nota del pedido en esos aparatitos modernos y electrónicos en el que basta presionar con un pequeño lápiz para que todo quede reflejado y nosotras nos preguntamos cada vez, que cómo es que no se equivoca  nunca en la comanda porque es pa'verla, desliza el lápiz por la pantalla con una habilidad y velocidad envidiables, teniendo en cuenta que casi no mira lo que está haciendo....no...señores, no lo mira, sus ojos están muy ocupados en no perder de vista a mi amiga Lola...oye, qué descarada puede llegar a ser...
Cuando nos trae el servicio, antes de que llegue a la mesa, ya estamos nosotras haciendo una porra para ver a quién le sirve primero....todas acertamos de pleno, menos Lola, claro, que no se  quiere dar cuenta, tengo que decir que todas somos heteros, pero claro, eso la camarera no lo sabe y si lo sospecha, pensará que nadie puede estar seguro de su condición sexual al cien por cien si no prueba más de una opción, así que allá va ella, dejando caer miraditas que si yo no fuera como soy, os aseguro que me costaría no caer en sus redes, porque la chica tiene su morbo.

---¿Deseas algo más?... le pregunta cuando ya ha dejado todos los servicios en la mesa....¿perdóoon?...¿deseas?...¿no hay nadie más en la mesa?...pensamos todas riéndonos interiormente ante la situación y la cara de nuestra amiga... las estaba pasando canutas.

Mientras dábamos buena cuenta de nuestra merienda, muy buena por cierto, no se nos pasó por alto en ningún momento que los ojos de la camarera se posaban en nuestra mesa cada vez que tenía un segundo libre, y segundos, lo que se dicen segundos, tenía muchos;  recorría el largo pasillo a paso ligero de un lado a otro con las bandejas vacías o llenas, daba igual, al llegar a nuestra altura, frenaba un poco, dirigía la mirada adónde debía y hasta en una ocasión se paró y preguntó...¿es todo de vuestro gusto?....pero ni que decir tiene que los ojos, mientras hablaba en plural, ellos miraban en singular... y a nuestra amiga, el calor del café recién hecho, se le había subido de golpe todito a la cara, la entonación que acompañó a sus palabras y a la dirección de sus ojos, ya no le dejó a mi amiga ningún lugar a dudas...la pobre, incómoda, aunque la chica no había hecho nada que  fuera  desagradable, tomó el resto de su merienda con prisas y nos dijo a las demás que aligeráramos mientras ella con un gesto se apresuró a pedir la cuenta.

Con un mohín contrariado por la rápida decisión tomada, le trajo un platito con el tiket de pago... mi amiga lo cogió y dejó un billete en el plato sin esperar siquiera a que trajera las vueltas ni a que las demás tuviéramos otra opción que la de levantarnos y seguirla hasta la calle.

Una vez fuera del establecimiento, cogí el ticket de su mano para ver cuánto pagaríamos cada una, (siempre pagamos entre todas) y al dar la vuelta al ticket para apuntar, comprobé con sorpresa que detrás había un número de teléfono móvil y un nombre... "Cristi"....

Unas buenas risas que nos echamos todas....menos Lola, claro, que seguía estando la mar de incómoda, jajaja.

                                         http://manumug.files.wordpress.com/2010/06/camarera-web.jpg
¿Inventar?...¿Cómo se hace eso?.... Tendré que aprender....¡no tengo nada que ofreceros!....







lunes, 13 de enero de 2014

NACIONALIDAD EQUIVOCADA







Uno de mis regalos de Reyes, ha sido una tarjeta regalo de los famosos centros comerciales... según dicen, de Inglaterra.  La persona que me lo regaló me aconsejó que lo usara en los primeros días de las rebajas para que no estuviera todo tan escogido y además me aseguró que vendría conmigo  y que no tendría inconveniente en sumergirse en ese mundo de muchedumbre mareada y desquiciante, yo me resistía porque cuando voy de compras es sólo cuando realmente necesito algo y me gusta ir tranquila, sin prisas ni aglomeraciones, no soy asidua de las rebajas ni me gusta discutir con nadie por la manga de un jersey.... en definitiva... no soy gastosa ni compro por comprar...puede que porque nunca he estado acostumbrada a tener una economía que me permitiera invertir en caprichos y sé valorar lo poco o mucho que pueda tener.

Cuando llegamos a los mencionados almacenes y puse el pie derecho en las rejillas del suelo (si llego a entrar con el pie izquierdo, seguro que mando a mi acompañante a tomar por el trasero con  tarjeta de regalo incluida...soy así de "fisna", qué le voy a hacer), sabíamos que no nos habíamos equivocado de puerta porque el sitio es muy conocido y su sección de joyería tiene muchos adeptos, pero cuando levantamos la mirada no se veían más  que coronillas más o menos pobladas, con mechas, con canas, con falta de pelo en casi o toda la chorla, teñidas en colores que hace 30 años hubieran sido impensables y que se movían en todas direcciones con alucinante rapidez, tal cual "niña de peli de terror". Nos abrimos paso como pudimos, incorporándonos a la marea...no...al tsunami humano y nos dejamos llevar...

En una de las recaladas de los puertos obligatorios, ésto es,... Desigual, Tintoretto, ....y otras marcas exclusivas difíciles de hincar el diente, encontré una prenda que me gustó y nos dispusimos a ocupar nuestro enésimo puesto en la cola de la caja, si recordáis...soy hipotensa, y estar a pie parado mucho tiempo, me produce una bajada considerable de tensión con todas sus consecuencias. 
Empecé a notar un sudorcillo sospechoso y la vista... primero nublada y después doble, me jugó una mala pasada, cuando intentaba levantarla, sólo veía en modo zoom, cientos...miles de cabezas que se agrandaban o se reducían como si las estuviera mirando a través de las dos caras de una lupa... cuando mi acompañante me miró y vio que el maquillaje de mi cara había desaparecido misteriosamente, pidió un asiento a la cajera, que, la verdad sea dicha, se apresuró a facilitarme una silla junto a la caja, y como no hay mal que por bien no venga, ésto  sirvió para que me cobrara saltándome los puestos de la enorme cola, no sé yo si por miedo a que me fuera y perder la venta.

Mientras esperaba un poco a que me pasara el malestar, se acercaron a pagar una pareja de jóvenes guiris con varias prendas en las manos, el chico intentó explicarle a la cajera el problema que tenía con muy pocas palabras chapurreadas en español....la cajera, en sus vanos intentos por entender lo que decía, llamó al encargado de sección y este pobre hombre sudaba más que yo con mi indisposición al comprobar que estos chicos se estaban empezando a sentir violentos ante la falta de entendimiento por ambas partes. Hubo un tercer intento con otro encargado distinto que terminó diciendo repetidamente "sorry, sorry".  Cuando me sentí mejor, mi acompañante se adelantó unos pasos y mantuvo una conversación fluida con los chicos extranjeros hasta enterarse del problema, el cual transmitió a la cajera y se pudo solucionar, no sin antes decirles a los encargados de sección presentes, que por favor les dijeran a sus jefes que, o bien pagaban cursos de idiomas a sus empleados o mejor cambiaban  la nacionalidad al "Corte".  ¡¡Parece mentira!!

Después de mi...experiencia rebajil, comprenderéis que no me quedaran ganas de seguir pateando calles y sorteando toda clase de pies calzados.




martes, 3 de septiembre de 2013

CARGANDO....





Jamás he tenido una depresión postvacacional, me he adaptado siempre con facilidad al cambio tan brusco vacaciones-trabajo.... y ni siquiera porque después de estar un mes fuera y que la casa esté que no se sepa por dónde cogerla... me he cogido yo un berrinche.

Aparte de la obligada limpieza que eso se hace en pocos dias, la mente y el cuerpo vienen tan relajados que necesitan actividad para recuperar la dinámica a la que estaban acostumbrados,... por eso yo ya he metido los dedos en el enchufe para cargarme.


Lo malo es que la relajación ha dejado a mi cabeza sin ideas y yo no quiero patochadas como ésta pa' mi blog, así que seguiré enchufada hasta que se me ocurra algo.

Lo peor es que el pelillo se me está rizando.

Paciencia, ya sabéis que tienen que estar todas las rayitas cubiertas.




sábado, 10 de agosto de 2013


UN DÍA DE RELAX



La realidad, como dicen, supera la ficción. De todo se ve en la viña del Señor.

Me  cojo un día de playa, llevo una buena bolsa con la toalla, con algo para picar, con la cremita... un buen libro y una botella de agua, eso que no falte para aguantar el tirón mientras espero a que pase el tío de la cerveza fresquista, que no están los tiempos para despilfarros en el chiringuito.
Llego, tiendo la toalla en la arena con cuidado para que no  caiga un solo grano donde tiene  que reposar mi cuerpo y me lo embadurno bien...... ¡ahhhh!  qué sensación más placentera, los rayos del sol me dan lo que estaba buscando, relajación completa, serena dejadez, suspiros hondos por donde intento llenarme de paz y a la vez exhalar mis problemas al viento y que se disipen. Todo de maravilla.


Va pasando el tiempo lentamente, su alianza conmigo hace que me olvide de él por completo y sin darme cuenta, cuando abro los ojos, el desierto de arena con el gran oasis al fondo había desaparecido de pronto, cual  película de ciencia ficción me vi rodeada de playeros extraterrestres con cientos de artefactos coloridos que dispersaban sin miramiento alguno por el terreno conquistado.

Intenté ignorar lo que pasaba a mi alrededor, mi tranquilidad se esfumaba por momentos, me vi obligada a recoger mis piernas  por miedo a que los dedos de mis pies fueran atacados por los invasores y decidí aislarme leyendo. El sitio que yo ocupaba estaba siendo envidiado por los que se habían colocado justo delante de mi, para ellos yo era la alienígena, no me hacía falta levantar la mirada del libro para saber cuántos miembros tenía el clan.
  • ¡¡¡JUAAANN LLÉVATE AL NIÑO AL AGUAAAA !!!
  • Que no quiero mamáaa
  • ¡¡¡ QUE TE BAÑES TE HE DICHO !!!
  • ¡Déjalo mujer, que no tiene ganas el crío!
  • ¡¡¡ TÚ TE CALLAS ABUELA Y VETE PREPARANDO QUE AHORA VAS TÚ !!!
  • No, yo no, que sabes que el agua fría no me sienta bien.
  • , , , ¿NO QUERRÁS HACÉRTELO EN LA BUTACA, NO?
  • No digas eso hija, que yo aguanto lo que sea.
  • ¡MENTIRA!, SIEMPRE LA LLEVAMOS MOJADA DE VUELTA.
  • JUAAAN, DEJA YA EL CHIRINGUITO Y LLEVA AL NIÑO Y A TU MADRE AL AGUA.

Yo no entendía muy bien su lenguaje pero sus gritos perturbaban mi quietud y el vuelo de las gaviotas.


Dejé el libro en la bolsa y me di un frío baño que me hizo despertar bruscamente del soporífero estado de aletargamiento en el que el sol me había sumido.

De vuelta a la toalla, sentí un golpe seco en el pecho y vi una gran esfera que rodaba a mi lado cubierta de arena, miré hacia abajo y comprobé cómo mi cuerpo ya no  chorreaba agua sino una mezcla parduzca y pegajosa  que picaba   y se adhería con rabia arañando mi piel. Miré alrededor y comprobé que nadie había visto lo ocurrido y  que de nada  serviría  contrariarme, ya era hora de que dejara mi terreno conquistado a los que tan bien habían hecho su labor de defenderlo.

Dejé de ser una intrusa y volví al remanso de sol de mi terraza.

Lo que se dice un día de relax.



viernes, 31 de mayo de 2013

Enhebrando


¡Hay que ver cómo son las cosas!

 Una no es que sea maleducada, pero hay veces que todo se rodea de forma que no hay más remedio que reírse, pero reírse de lo extraño de la situación.

A la salida de un supermercado, cargada como una mula con la compra de la semana, tropezando con infinidad de cuerpos trasegando en la misma ocupación, unos iban y  venían otros, la mayoría cargados como yo, se oye un estruendo de vidrios, ¡suposición inmediata....botellas rotas caídas de alguna bolsa!,...¡exactamente!, eso mismo,... varias docenas de ojos nos volvimos hacia el ruidoso lugar.  Un hombre de unos cuarenta y pico años, con demasiadas bolsas en sus dos únicas manos, se agachaba intentando recoger como podía los objetos que amparados por su envase no habían llegado a desparramarse, atinó, sin soltar en el suelo las demás bolsas, a volver a guardar en otra lo que ya no podría meter en la primera porque  si se rompieron las botellas es porque se  rompieron las asas.  Varias personas se acercaron a ayudarle a recoger lo que había tirado por el suelo y cuando se disponían a seguir su camino, se oye de repente: "Me cago en la puta...", ¡pobre hombre!, otra bolsa se le había escurrido de las manos y mientras ponía el empeño de casi todo su cuerpo en poderla coger al vuelo antes de que llegara a su destino, otras dos, envidiosas de que  a sus compañeras le hubieran aliviado su peso, decidieron aterrizar también en el cemento. A los de alrededor, soy sincera, se nos escaparon varias sonrisillas bienintencionadas mientras acudíamos a socorrer a ese pobre hombre que por el gesto y las extrañas expresiones de su cara, parecía que un espíritu burlón le acompañaba allá adonde fuera, el hombre terminó por sentarse en el suelo ya un poco más risueño y nos explicó que no sabía qué le estaba pasando, que llevaba un día acojonante, que en su casa se le habían caído de las manos varios objetos, había tenido un tropiezo con el triciclo de su nene y había roto la tabla de la plancha al caer sobre ella, la plancha había quedado inservible y su mujer, enfadada, le dijo que se fuera a hacer la compra y se quitara de enmedio un rato, la verdad, al final nos reímos con él y no de él.

Pero, os voy a decir una cosa, yo creo que quizás sí fuera un espíritu burlón, haberlos...haylos, de hecho yo he tenido uno en casa durante una temporada y de vez en cuando todavía me hace una visita, aunque no creo que el mío fuera burlón precisamente, más bien el de algún familiar que quiere hacerse notar.
Ante testigos, hacía moverse toda la cristalería de un mueble cada vez que yo pasaba ante él, lo comprobamos con los testigos vecinos del bloque, pero cuando eran ellos, uno a uno, los que se cruzaban delante del mueble, las copas no hacían el menor movimiento, lo repetimos varias veces y sólo tintineaban cuando era yo la que pasaba.  Otras veces, acostada y despierta, notaba cómo me soplaban y se movía el cabello, otras, mientras cosía, sin levantarme del sitio, las tijeras aparecían en el otro extremo de la habitación, ésto me ponía muy nerviosa, quizás lo que más me asustaba entre todas las experiencias que tuve.

Todavía, de tarde en tarde, algo me vuelve a pasar para recordarme que sigue conmigo, aunque ya no tengo tanto miedo como al principio, siempre he sido muy.....cómo decirlo....abierta a estas cosas y por ende, receptiva.

Pero, vamos, el de este pobre hombre parece que disfrutaba haciéndole pasar malos ratos.

Recordad: Haberlos...haylos.




  
BUENAS NOCHES
 

martes, 16 de octubre de 2012

Aburrida tarea



Fin de semana ¡¡¡ufff!!! Tarea ardua.

Si no estuviera trabajando durante la semana, ahora no tendría que estar limpiando mi casa a fondo, si no tuviera trabajo, ahora estaría como tantas otras personas... poco más que mendigando algo para comer, así que agradezcamos eso, soy afortunada por tener "algo" en qué trabajar y traer "algo" a casa.

El hecho es que ya me he cansado de hacer tareas.

He hecho las camas, bien hechas están porque hasta la noche nadie ha de reposar.
He limpiado el polvo, cosa tonta, porque todavía hace calor y con las ventanas abiertas  y el tráfico sin parar, de nada ha servido porque no  se deja de posar.
He fregado a fondo el baño... otra tontería, porque para salir arreglada no puede faltar un buen peinado... total otra vez pelos en el lavabo.
He tendido la ropa recién lavada con olor a flores... mala cosa, las nietas del vecino de arriba con vacaciones de Puente... no se qué potingue han preparado que encima de mis prendas... todo lo han derramado.
Repaso ya todas las habitaciones y me voy a la cocina, le doy a los azulejos, encimera y placa candente, meto los cacharros sucios en el lavavajillas y  le doy al "play"...por fín, todo recogido y limpio.

¡¡¡Ah!!! Qué gusto...pero qué lote.

Me pongo a leer hasta la hora de la comida. Pasa el tiempo y la cabeza me avisa que ya está bien de fijar la vista.
Es hora de almorzar...¿qué me hago? poca cosa, que engordo.
Pongo una sartén al fuego con aceite, meto un filete de pavo con sal y ajo a láminas...¡¡madre mía!!, no lo habré secado bien, los salpicones de aceite y ajo están por todos los azulejos, la vitro rezuma grasa babosa por toda la superficie...retiro la sartén y me sirvo el filete casi crudo en el plato... ¡¡a tomar por culo!! ¡¡hay que ver cómo he dejao esto otra vez!! hasta la ropa tiene manchas sin querer.
Voy al cuarto de baño, me desnudo, me meto en la ducha y suelto el vaquero y la camiseta en el suelo...¡¡ea!! ya estoy de mala leche, ¡¡me lo huelo!!
Voy a mi habitación, cojo ropa limpia y me siento en la cama a ponerme calcetines con las deportivas, para que me cierren los vaqueros limpios me tumbo en la cama a subirme la cremallera. Las toallas húmedas se quedan allí. 
¡¡Me cago en la leche!! ¡¡Me voy a que me pongan la comida por delante!! ¡Ya está bien! ¡Esto es desesperante!
Vuelvo al baño, me maquillo y me peino y en el lavabo quedan rastros de polvos rosas y pelos rizados.
Se oye la puerta de entrada y unos pasos.
Mi hija llega al baño.
¡¡Mamá!! ¿te pasa algo? ¿Como es que te levantas tan tarde y todavía tienes la casa patas arriba?.

Ni se te ocurra mirarme raro. Te invito a almorzar.







martes, 11 de septiembre de 2012

Las mejores amigas.


Un grupo cualquiera de amigas, una de ellas...María,  para todos imprescindible, la mejor amiga de las suyas, siempre dispuesta a complacer, a caer bien, a hacer concesiones y favores que regala sin esperar a que le sean devueltos, todo sale siempre de su persona sin condiciones, sin exigencias...como ella es.

Y así es:
Amigas  Una, Dos, Tres, Cuatro,   etc..etc..

Una.   ---¿María?
--- Sí, dime
Una. ---Oye, no quedes con nadie esta tarde, tienes que venir a ayudarme.
---¿Qué te pasa ahora?
Una. --- ¿Pero es que no te has enterado? Es el cumple de Tres y tenemos fiestorro en su casa.
---¿Todas?
Una. ---Sí claro, tú también, por eso te necesito, me llevas en el coche de compras, hay una tienda nueva que por lo visto tiene chulerías...¿lo harás, verdad?
---Vaaaale, no te preocupes, a las seis estoy en tu casa.
Una.---Gracias María, eres un sol, por eso te queremos tanto.

(Nueva llamada de teléfono)

Tres. ---¿Oye?, Te llamo para invitarte a mi cumple, pero, vamos, tú no necesitas invitación, ya sabes que eres de las nuestras.
--- Sí, bueno, muchas gracias, allí estaré.
Tres. ---Pero...¡espera!, no cuelgues...quería pedirte algo... ¿te vendría bien prestarme el bolso que te regalaron tus padres la semana pasada? Es que me viene fenomenal con el vestido que me he comprado para la fiesta y no he encontrado ninguno parecido al tuyo.
---Sí, vale, yo, si acaso llevaré el rojo.
tres. ---Gracias, María ¡qué buena amiga eres!

Vuelve a sonar un ring.

--- Soy María.
Cuatro. ---Hola María ¿te puedes entretener un momento? ¿sí? vale... tengo un problema ¿te acuerdas  de la falda que me compré cuando me acompañaste a los grandes almacenes? Mira, chica, no sé que ponerme por arriba,¿ tú  crees que el top morado me irá bien? ¿o me pongo mejor el negro descotado? 
---María (...............).

Ahora suena el móvil.

---¿Síii?
Dos. --- María, menos mal que te he llamado a tiempo, ¿me harás un favor?
--- Dime
Dos. ---Necesito que llames a Riki y le convenzas para que vaya a la fiesta, porfi tía, tengo que verle, tengo que verle.
--- Pero... si lo habéis dejado...
Dos. ---Por eso, María, creo que me equivoqué, y a tí te hará caso, necesito verle, dile que vaya contigo a la fiesta y ya me acercaré yo a él.
--- De acuerdo, Dos, lo haré por tí y por él, sé que os queréis pero no vuelvas a hacerle daño.
Dos.--- ¡Uy, cuánto te quiero!

Ya en la fiesta, María pensaba ... "daría lo que fuera por estar bailando como mis amigas, por reír con ellas, por estar rodeada de chicos como ellas... eso no va a pasar nunca, les diré que me voy a casa, que no puedo seguir sola en un rincón con una copa en la mano que no bebo, desperdiciando mi tiempo en hacer por los demás lo que debería estar haciendo por mí, que me dedicaré  a crecer como persona y a saber  distinguir lo que se me ofrece sin pago alguno, aprenderé a valorar a las personas tal como son y no por su apariencia, necesito ver el corazón de la gente antes de  enseñarles el mío"
Camino a la puerta oyó lo que comentaban las amigas:"¿ Y qué culpa tenemos de que no le guste a nadie?  no sabe cuidarse, está gorda y fea, no nos podemos permitir estar a su lado"
Dos.--- María ¿dónde vas?
---Mis mejores amigos me están esperando en alguna parte.

TODOS QUEREMOS TENER UN BUEN AMIGO ... ... pocos se toman la molestia de ser uno.

viernes, 6 de julio de 2012

Viaje al Caribe



Se separó hace tres años, su vida era un infierno, sus días eran candentes, su casa estaba tan caldeada que no tenía apoyo ni siquiera en las paredes, no podía seguir así, aquello tenía que cambiar antes de que en el suelo se formara un charco con ojos, no quería que su vida se derritiera sin haber sido importante por lo menos para ella.

Tenía amigas a las que les importaba,  pero cada una de ellas tenía obligaciones impepinables a las que no podían eludir para acompañarla en su viaje, la una...tenía que estar en casa para cuando su marido estuviera de vuelta, la otra debía tener lista la ropa de su hijo, lavada y planchada cuando éste cada noche la recogía y volvía a dejarle otra bolsa de colada y la otra no podía faltar a sus sesiones diarias de terapia de grupo para la ludopatía porque si no, se iba después al bingo con cargo de conciencia.  Podía contar con ellas para salir de vez en cuando a cenar, al cine, de excursión a un pueblito cercano, pero no para un viaje para el que llevaba tres años ahorrando y que no estaba dispuesta a posponer más tiempo, no sea que por mano del demonio le diera un algo y se quedara tiesa y no pudiera disfrutar de lo que esta vez había planeado ella. 

Empezó a pensar en ello a los pocos meses de su separación, lo que antes era un infierno ahora era un mar de aburrimiento, la casa se le caía encima y llegó a tener miedo de morir aplastada por el techo de su salón, donde pasaba la mayoría del tiempo delante de un televisor de veinticinco pulgadas antiguo en el  que de vez en cuando y sin saber cómo, en la pantalla  aparecían  seres "extraterrestres" -por el color verde intenso de sus cuerpos-  y lo malo era que no se les iba el color en por lo menos, dos o tres días.

"¡¡Me voy de viaje!!, no lo pienso más, me lo puedo permitir, con mi paga y el dinero de la venta de los bienes gananciales voy a estar por ahí hasta que se me acabe"
El destino elegido fue un lugar paradisíaco.  Un hotelito de lujo, habitaciones preciosas con vistas al mar, cama hecha, ropa limpia y planchada por otras personas y todo atenciones por delante, ¡¡Lo que hace el dinero!!.

Paseaba, tomaba el sol, salía a conocer la isla y a sus gentes y a comer en los típicos chiringuitos del lugar. Comiendo, por cierto, conoció más a fondo a uno de sus gentes, que era a lo que había ido al fin y al cabo.
Era un chico amable, de amabilidad extrema  porque si no,  no podía comprender como siendo tan joven era tan atento y estaba tan pendiente de ella... era simpático, la hacía reír y la acompañaba a sitios nuevos cada día con el fin de que conociera rincones exóticos de la isla.  Su amabilidad  traspasó en uno de esos rincones la finísima línea que había entre los dos, finísima porque tampoco tenía ella mucho interés en que él tuviera que coger una canoa para atravesarla... y surgió el primer beso. 

Ya con el beso tembló un poco, no supo recibirlo bien, no había sido como los que le daba su ex, el chico había abierto mucho la boca, no sabía si ella tenía que hacer lo mismo o dejarla quieta dentro de la de él. El segundo fue mejor, se dejó llevar y hacía lo que hacía el otro, boca abierta, cara p'acá... cara p'allá... lenguilla juguetona y ¡ay! ¡qué dolor! ...  un crujido en el cuello, pero bueno, es excitante sentirse así, cuando se canse, adiós muy buenas.

Por lo visto no se cansó tan pronto porque la acompañó a la habitación del hotel con las ideas bastantes claras de cómo terminaría la noche. A ella no le importaba, no tenía que darle explicaciones a nadie,  ni nadie allí la conocía para que pudieran criticar su comportamiento.  De nuevo temblaba, ahora de una mezcla de miedo y excitación por no saber lo que se iba a encontrar ni como la iba a tratar.

Mientras se cambiaba en el baño, él ya se había desnudado en la habitación, se quedó frente a la puerta esperando a que ella saliera y cuando lo hizo se ruborizó al contemplar lo que tenía delante.
¡¡Dios mio!! ¿Qué es eso? se preguntaba sin dejar de mirarlo." Mi ex no tenía ese color ni esa hermosura"
Claro está que el color tenía que ser diferente, nunca había estado con un hombre negro, en cuanto a lo otro...no era cuestión de raza,  simplemente ...de suerte.

Cuando al fin el chico se metió en la ducha, ella no dejaba de preguntarse..."¿Cómo es posible que mi ex no supiera estas cosas, que no supiera que yo tenía otros puntos de placer? ¿Y yo? no sabía que podía  cambiar tanto de estrategia, nadie me enseñó a no estar todo el tiempo mirando el techo como una muerta. ¡¡Ya me decía  yo que eso de hacer el amor era como..."cría fama y échate a dormir".
Bueno, pues será cosa de disfrutar mientras se pueda de lo que la vida nos ofrece.

Al término de sus vacaciones, se fue de vuelta con el bolsillo vacío pero con su estima llena de orgullo y satisfacción.  Cuando al volver las amigas le decían :"¡Pero qué blanca vienes, quién diría que has estado en una isla caribeña!"

Sí, qué le vamos a hacer, al poco de llegar cogí unas fiebres altísimas de esas que tienen los indígenas del lugar y  me han tenido todo este tiempo en la cama, poco sol he tomado.


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imágen:www.picsearch.es

Como podéis comprobar, la etiqueta de esta entrada es "Medias verdades".
La protagonista de esta historia existe, he cambiado algunas cosillas del texto para darle un aire fantasioso, pero existe, ya es mayor, (alrededor de 70 años), se conserva muy bien y tiene la memoria intacta, sigue viviendo sola, es muy querida por sus vecinos... a los cuales -los de confianza- les cuenta sus batallitas con muchísima gracia.  Imaginaros a una señora mayor contando historias con esta picaresca. Estupenda.

domingo, 1 de julio de 2012

Secretos



¡Secretos!... sólo son míos, vividos por mí y encerrados en mí.
Sí...
Pero mis secretos  no me dejan en paz,  quieren salir, están cansados de su encierro y quieren gritar a los cuatro vientos lo que guardan tan celosamente, saben que temblará el tiempo por no haberle dejado intervenir, saben que ya es inútil, que no van a cambiar nada,  pero ellos quieren salir, necesitan hacerlo para que todo el mundo compruebe que han sabido guardarse y que la vida, ya ajada, no puede hacer nada contra ellos.

Son.... viejos secretos, nada más.


La bonita imagen es de la web Dear_Heart_by_Iza87
dejamequetecuente.net
El autor de la frase es el célebre poeta y filósofo Khalil Gibrán.