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INMERSA EN: NADA ENTRE MANOS....ESPERANDO GANAS.



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martes, 18 de noviembre de 2014

LOS NIÑOS DE MI VECINA -7-



ROBER


 
Qué difícil la educación de los críos de hoy, los que serán los hombres del mañana....

Esta vez me abstengo de opinar sobre la manera de educar a los hijos, supongo que cada cual lo hace creyendo que es lo mejor, unos parece que creen que la mejor forma de educarlos es borrando la palabra NO  de su vocabulario, otros evitando que puedan echar siquiera unas lágrimas y otros con los pequeñuelos todo el día en brazos  porque simplemente les molesta que estén  dando la vara o se ven incapaces de soportar el llanto de los  enanos villanos.

Ni que decir tiene que eso paga peaje, no vayan a creer que no tiene consecuencias, que las tiene, y a veces tan incómodas que no sólo atañen a los padres y familiares sino también a los sufridos vecinos.

Rober tiene dieciocho meses, y se ha vuelto, no sé por qué, en un tirano cojonudo, con esa edad ya sabe perfectamente cual es el punto G de su madre, (el  gili, claro).

Es listo con huevos, no quiere andar ni pa'lante ni pa'tras, él siempre en brazos, que desde esa altura todo se divisa muchísimo mejor y puede elegir el próximo capricho a vista de águila. Una vez seleccionado, empieza su particular modo de convencer a la madre... primero señala con ese dedín pequeño y regordete que dan ganas de comérselo... ¡ay, qué gracioso mi niño, mira como ya sabe pedir!.... ¡uy sí, moníiisimo el nene!... Conseguido el deseo, su cabecita se activa de nuevo... a ver, a veeer... ¿Qué me pido ahoraaa?... ¡ya está, ya lo tiene!... ahora señala algo que a su madre no le hace mucha gracia... ¡No, cariño, eso no!... ¿Qué no quéee? ¿Cómo has dichooo?.... ¡¡¡140 decibelios!!!...horrible el impacto en los oídos... y encima dando gracias por la capacidad pulmonar del nene.... obligación de madre es intentar excusar al hijo...¡Ay, por Dios, qué impertinente se pone cuando tiene sueño!... pobre crío, no debe dormir bien ninguna noche porque anda todo el día muertito de sueño... Bueno anda, toma Rober y no llores más que te lastimas la gargantita. ¡¡Nuevo reto conseguido!! este niño es de una inteligencia artificial o algo, porque en seguida la maquinita se pone en marcha de nuevo.
Dedín en alto... cara de ángel y ¡a por el tercero!..... ¡Eso sí que no, mi vida, primero tienes que comer!.... Es entonces cuando el nene deja de ser blandito, no sé qué resorte tendrá escondido pero se pone tieso como un garrote, es un bebé, sí, pero la madre no tiene ovarios suficientes para que el niño recupere su movilidad normal y lo suelta en el suelo para que patalee a gusto... lo hace, vaya si lo hace, patalea, grita, llora, golpea a la madre y se da él solito coscorrones contra el suelo... ¡Por favor, Rober, te vas a abrir la cabeza!... ¿qué es lo que quieres hijo?... A los diez segundos ya no se oye el vuelo de una mosca, y Rober, orgulloso del triunfo, luce en su dedín en alto,  un  donut de chocolate.

Verídico, amigos, ya si eso... vosotros mismos.






 
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 22 de septiembre de 2014

LOS NIÑOS DE MI VECINA --6--






   

¿DÓNDE?




Cada mañana te levantas sin ganas de echar los pies al suelo y piensas que antes, hace tiempo, de un salto ya estabas dispuesta, te vas al baño sin mirar al frente, tienes miedo de ver lo que hay reflejado en el espejo y te cuesta levantar la cabeza, te haces la valiente y con un esfuerzo vas dirigiendo poco a poco la mirada hasta encontrarte cara a cara con esa mujer, esa desconocida que te mira descarada y sin un sólo gesto de agrado....¿Cómo estás?...¿Quién eres?...   
 Ves unos ojos con surcos marrones a su alrededor, pequeños pliegues bordeándolos, una mirada apagada en la que no consigues ver ni siquiera un pequeño destello, unos cuantos años que se han quedado a vivir en tu frente y en tu barbilla, unos finos hilos de plata que empiezan a tejer en tu cabeza... te vuelves a asombrar.

 ¿Dónde está esa jovencita que fuí? ¿Dónde la mujer serena y feliz? ¿Dónde la madre amorosa y querida a la vez?.... Todas se fueron con la esposa.
¡Diez años luchando con la enfermedad y la muerte, diez años cuidando al hombre de tu vida, al que lo ha sido todo, al que le dabas tu vida por alargar la suya, diez años!...conviviendo con el dolor, el sufrimiento, los hospitales, los tratamientos, los quirófanos, la tristeza, la impotencia... y los ayes...muchos ayes...demasiados ayes.
Durante ese tiempo fue el padre de tus hijos, tu amigo, tu confidente, tu esperanza, pero nunca más tu marido y amante, nunca más.  Y ahora le has dejado ir serenamente, en paz contigo misma.

¡¡Que no te lo nieguen!!...¡habla con ellos! Explícales que el que murió fue su padre y no su madre, que tú todavía respiras aunque no vivas, pero que quieres ¡vivir! el tiempo que te quede por respirar, que lo necesitas.

Diles que ellos ya son mayores y tienen sus propias vidas, que tú le entregaste todo a su padre, que darías lo que fuera porque todavía estuviera ahí, que siempre le respetaste y seguirás haciéndolo en su recuerdo, que ha sido el único hombre al que has querido, pero que fue él el que te dejó, que ya no está y que no quieres perder más años sin vivir, sin conocer de nuevo la compañía, sin ser feliz otra vez, sin saber si hay alguien  dispuesto a quererte y a dejarse querer, que ahora ya no te conformas sólo con el amigo, que ahora lo quieres todo, sentirte viva como hace quince años...veinte...treinta, ahora quieres un amigo que te comprenda y comparta tus aficiones, una nueva esperanza, un compañero al que le guste vivir como a tí.... diles que ahora quieres una pareja... otro hombre...un amante.

No tengas miedo, si dejan de ser egoístas.... si te quieren ver feliz y no hundida.... si eligen seguir teniendo a su madre, si entienden que necesitas vida y libertad,... entonces no tendrán reproches que hacerte.







(A Charo, viuda con 53 años)







lunes, 14 de abril de 2014

LOS NIÑOS DE MI VECINA --5--

   El niño parece que viviera toda la semana aletargado, alicaído, flojeras, sin ganas de nada, apático perdido, le cuesta horrores ayudar a quitar la mesa, la preocupación de sus padres, Manuela y Fernando, iba en aumento, no se explicaban como un niño de 18 años ya, estuviera tan aburrido de la vida, no salía de su cuarto y no porque estuviera estudiando o jugando a la play.... qué va, el niño todos los momentos que tenían las horas en que no hacía nada de provecho, que era casi siempre, se los pasaba tendido, (tumbado-tirado) en la cama y sin ganas de nada, ¡pobre!....¡¡¡Éste niño tiene que ir al médico!!!, ¡¡quizás tenga depresión!!, ¡no es normal verle así todos los días!....


¿Pero.... depresión de qué?... los estudios los lleva bien, tiene facilidad, los amigos no le divierten mucho, prefiere leer, así que sale poco, sus padres le quieren mucho, y que se sepa no hay por ahí todavía una piba que le pueda traer mal de amores, así que.....

Sorprendidos, los padres le dieron permiso para salir hasta tarde un fin de semana cuando  lo pidió,   hartos de tenerle siempre en casa, se alegraron de que por fin su hijo quisiera relacionarse con chicos de su edad.
Debió pasarlo bien porque  no le vieron llegar ni el sábado ni el domingo de mañana y durmió hasta bien entrada la tarde, que se levantó, comió algo y se volvió a dormir.

Estos padres, alegres ahora porque su hijo había empezado a tener vida social, pronto volvieron a entristecerse porque durante la semana, el niño seguía siendo un apático de la leche hasta que llegaba el finde.   Amanecía el viernes ya con el ánimo colocado y según iban pasando las horas, se le veía de un contento que para él lo quisiera Manuela todos los días de la semana. Es como si cargara la batería a tope de lunes a jueves ininterrunpidamente para que, después,  pudiera tener una marcha sin freno y sin miedo a verse menguado y mantenerse siempre en la cima de la fiesta.
Y por lo visto, para él, la cima de la fiesta era estar 50 horas dándolo todo a tope pero hasta las cejas de alcohol y.... quién sabe si algo más.

Así fue pasando el tiempo; los días entresemanas.... estupendos, no salía de su casa y seguía con ese cuelgue desganado que le había caracterizado siempre de lunes a jueves, ya no hubo manera de que los padres le hicieran comprender que no podía seguir haciendo eso, que se estaba perjudicando seriamente.

Ya no tienen control sobre él, el niño necesita todos los findes un papelito en sus bolsillos con las coordenadas de su casa para poder volver a ella, siempre se pierde por el camino.

Cumple los 21, nunca terminó sus estudios, sus padres han tenido que invitarle a salir de su casa porque la relación familiar ha llegado a ser  insostenible.... ahora es dueño del mundo,  por su aspecto parece que lo único que contiene su estómago son líquidos y por su forma de comportarse, no se puede decir que sea agua o leche, no quiere nada de nadie, ni ayuda, ni ropa, ni comida, sólo unas monedas, pero ya no creo que recuerde las riñas de su madre por no salir con los amigos. 

¿Tenía problemas cuando no quería salir o empezó a tenerlos cuando salía?... ¡¡Quién lo sabe!!

Manuela, ya viuda, no deja de torturarse pensando que se equivocó... pero no sabe cuándo ni cómo, ni cuánto.






viernes, 14 de marzo de 2014

LOS NIÑOS DE MI VECINA -- 4 --



¿Quién tiene la verdad en su mano?...¿quién la razón?...¿alguien lo sabe todo, todo... sin margen de error?

 A saber, cada vez que os hablo de "Los niños de mi vecina", como habréis podido imaginar, no me refiero siempre a los que verdaderamente viven en mi misma planta o en el mismo bloque o ni siquiera en el mismo edificio.  Yo considero vecinos a todos los que viven a mi alrededor, desde una esquina a la otra de la calle y a un lado y otro de la carretera, es decir, las dos aceras. Y apurando mucho, también se puede llamar vecinos a los habitantes del barrio e incluso yendo ya más lejos, todos somos vecinos de ciudad..¿o no?.

Pues bien aclaro esto porque las  historias que cuente en el apartado "Los niños de mi vecina", no siempre serán vividas en primera persona, muchas sí por supuesto, pero otras no, otras serán sólo y exclusivamente información exhaustiva de mis fuentes y nunca sabréis qué grado de cercanía me une a ellas, este punto no lo desvelaré y ya muchos sabéis que soy insobornable.
Si a algunos personajes les pongo nombre, siempre cabrá la duda de si en realidad es el propio o el inventado...eso es lo que hay.


Josefina tiene tres niños en edades comprendidas entre los ocho y once años.... justo es decir que son tres cafres de mucho cuidado...niños al fin y al cabo pero con una crianza complicada en cuanto a que no tienen la presencia de los padres en los momentos y etapas que los hijos necesitan, puesto que son separados y la madre vive con otra pareja, que la verdad sea dicha parece más preocupada por ellos que su propia madre.

El caso es que la educación de estos niños deja mucho que desear.  ¡Vamos al lío!
El bloque se pintó recientemente, el color que se eligió para las paredes de las distintas plantas, es un tono beig demasiado chivato para mi gusto, incapaz de esconder roces, golpes, huellas de manos, manchas raras que no se pueden reconocer, en sitios que dejan a algunos vecinos intrigados de cómo se han podido producir, .... huellas de zapatillas y... lo que es peor peor de todo....¡agggg!....mocos pegados... sí....¡hay que ser guarros!... ¡qué asco!.

Bueno pues ésto último ha dado pie a una trifulca entre dos familias vecinas, una de ellas, con un sólo hijo de siete años, que culpaba a los hijos cafres de la primera, pidiéndole a su vez que tomaran medidas con sus hijos para que no se comportaran como animales, según ella, y exigiendo una limpieza del tramo de escaleras que tenía en su limpia y lisa pared, unas protuberancias harto sospechosas.

Como es de suponer, la familia de los cafres, defendían la inocencia de los niños a toda costa porque creían en la palabra que les habían dado sus hijos.

La trifulca llegó a cotas insospechadas, las familias insultaban respectivamente a los hijos de la otra y les decían a los niños cosas, que, por muy cafres que fueran, ¡oye!, sólo eran niños.
La contienda se terminó con un juramento hecho por la pareja de Josefina a la otra familia:   "Yo te juro que pienso descubrir quién ha sido, ya está bien de culpar siempre a los mismos".

Los días y semanas fueron pasando y casi olvidado ya el incidente... hete ahí, que una mañana los vecinos del bloque en su totalidad, se despertaron con un buen anuncio en su tablón.
"ÉSTE ES EL CULPABLE", y bajo estas letras en mayúsculas, una serie de tres fotografías en las que se podía ver a un chico de siete años hurgándose la nariz, dando forma al moco entre sus dedos y por último, decorando la hermosa pared con tan viscoso adorno.  Cumplió su palabra el hombre.

Según cuentan las lenguas viperinas, la familia del niño de siete años, tardó en salir y saludar a sus vecinos, seguramente muertecitos de la vergüenza... y desde entonces, a  los cafres (que lo siguen siendo) ya no se les culpa de todito todo lo que pasa, sólo de lo que hacen, jajaja.

Pero el cuchicheo que más duró, fue el de la incógnita de saber cómo pudo tomar las fotos ese hombre, cuánto tiempo estuvo al acecho para conseguirlo y porqué no le enseñó las fotos a sus padres directamente sin necesidad de que las vieran todos los vecinos.

Y es que no se puede discutir pensando que estamos en posesión de la verdad y por encima de todos.


                                  



jueves, 30 de enero de 2014

LOS NIÑOS DE MI VECINA --3--




Siempre hay épocas en nuestras vidas en las que nos hemos sentido solos.

En la adolescencia, aún estando rodeados de amigos hay momentos en los que por distintas circunstancias sentimos que nos invade la soledad, algo que nos produce un vacío momentáneo...algo que nos hace falta en ese instante y que no logramos encontrar. Pero a esa edad, ese sentirnos uno en medio de la gente, por suerte no suele durar mucho, nos reponemos en poco tiempo sólo con pensar en toda una vida que nos espera y en que siempre tendremos a alguien a nuestro lado.

Después viene la etapa en la que vivimos otra experiencia,...la de la pareja con estabilidad progresiva. Incluso con esa estabilidad, no dejamos de sentir la sensación de que a veces estamos solos, de que necesitamos algo más en los momentos difíciles de la convivencia. Haste ese momento, sólo son unas pequeñas partes de nuestras vidas las que se sienten aisladas..
Después llegan a nosotros nuevas personas por las que preocuparnos y nuestra soledad pasa a ocupar un segundo o tercer plano.

Pero con el tiempo la vida se encarga se devolvernos a la realidad,... llegamos a la etapa en la que vamos dejando atrás a nuestros seres queridos... los que vuelan ya sin ayuda y los que se van marchando. Entonces sí nos damos cuenta de que verdaderamente ya no tenemos a nadie que nos haga compañía, que nos regañen cuando no hacemos algo bien, que nos dé consejos para saber avanzar, que nos tienda una mano cuando nos hace falta...entonces, sí, queridas personas, es cuando esas pequeñas partes de soledad que hemos sentido a lo largo de nuestra existencia, se unen y se hacen inmensa e insoportable y es cuando nuestra mente se rebela y demanda atención y cariño...y hace lo que está al alcance de nuestra pobre mano para conseguirlo y puede que jamás lo consigamos.

Es una lástima que nos lleguemos a sentir así. Pero es más lastimoso todavía, que no seamos capaces de ver la mano que se abre pidiendo esa poquita de atención, ternura y compañía, que... con seguridad, a todos nos hará falta algún día.





Tengo una vecina, ya mayor, que vive con una hija soltera que trabaja en una agencia de limpieza, cuida de su madre con todo el cariño y la dedicación de que es capaz y lo hace gustosa.  Esta señora tiene otros tres hijos y la que vive en casa se las ve y se las desea para tener un poquito de tiempo para ella.  Todavía le gusta salir, pasarlo bien con los amigos y dejar, al menos por un rato la rutina diaria que tiene desde hace varios años, necesita saber que todavía hay vida fuera de su casa, que no se volverá loca.
Pero lo que son las cosas, los hermanos, entre los que hay otra hermana, se limitan a visitar a la madre muy de vez en cuando en su casa, una visita corta, de ésas de...."¡ay!, me voy que tengo un montón de cosas que hacer", sin tener en cuenta que la que se queda en casa no tiene apoyo ni ayuda de ninguna clase en los cuidados de la madre.
A veces, son los demás, los que creen que las obligaciones sólo son para  los que no tienen obligaciones.





sábado, 4 de enero de 2014

LOS NIÑOS DE MI VECINA --2--



RECORDATORIO:

Ya casi estamos en la fecha, ¿sabéis a qué me refiero, verdad?
La cuarta entrega de las Tontás..... día 11...¿os acordáis, no?
¡Ah, bueno vale!
Desde aquí quiero mandar un mensaje a navegantes:
Espero contar con los mismos colaboradores que me han acompañado hasta ahora... ¡¡¡¡peeeero!!!, quiero que si alguien está interesado y le apetece  formar parte de este grupo de amigos, deje constancia en los comentarios para que pueda rectificar la lista de participantes, seréis bienvenidos y os podéis informar de todo lo que os interesa saber, clicando en la etiqueta "Tontás"
Muchas gracias por vuestra atención....(¡qué solemnidad más tonta, oye!), pero ya lo he escrito  y así se queda.

Hasta pronto a todos y...  ¡Hola! a los nuevos.







LOS NIÑOS DE MI VECINA--2--


He decidido chismorrear del vecindario a cambio de darles total confianza y carta blanca para que lo hagan de mí, estaría encantada, no tengo yo problema en estar en boca de alguno o alguna, como dijo alguien en cierta ocasión... "que hablen mal o que hablen bien pero que hablen", a estas alturas ya me conocen y lo que he ocultado antes, ahora ya se sabe, y desde luego ya no tengo ningún secreto.

Hablaré de ellos siempre que tenga algo que crea que pueda ser interesante, daré mi opinión sobre lo que hacen simplemente porque me da la gana, pero eso sí, nunca  lo haré intentando humillar porque no soy así y porque además, sé decir las cosas con el respeto que se merecen.




Situación en extremo desagradable para la familia de esta niña.
Es una niña, sí, tan sólo tiene 20 años.... realmente una niña, repito, una niña... que siempre ha ido a contracorriente, que ha tenido lo que ha querido desde pequeña, que  ha hecho oído sordos a los consejos y recomendaciones de la madre ante ciertas situaciones, que nunca ha contado con ella para tener una conversación, que se ha visto sin obligaciones ninguna y sin embargo sí con todos los privilegios de una familia media acomodada que jamás le ha exigido o negado nada, (siempre he pensado que ahí  podía haber germinado el principio de los principios).

Las relaciones sentimentales que ha tenido esta chica, siempre han sido conflictivas, a saber, que yo sepa (porque la madre lo cuenta), uno de los novios le pegaba, otro le sacó todo lo que pudo y más para sus vicios, incluso según contó la chica al cabo de mucho tiempo, otro llegó a forzarla cuando al estar enfadada ella, se negó a tener relaciones.


El último novio, su actual pareja y motivo por el que la madre sufre una depresión casi constante, es de raza gitana, dato que no sería impedimento si perteneciera a una familia educada, correcta, honrada y trabajadora....pero no es así, el padre del chico lleva en la cárcel varios años por delitos sobre la integridad y seguridad pública, (cualquiera sabe) la madre ahora, es la principal cabecilla de una banda de barrios de traficantes de droga en la que participan sus hijos, a excepción de éste, según dice él.

El caso es que se ha cumplido el peor de los temores, la niña está embarazada... y ahora es cuando se presenta el mayor de los problemas.  No ha sido ni será la primera madre soltera, joven y sin futuro a corto plazo que se vería obligada a depender de los padres para sacar adelante a su hijo, no va a ser la primera ni la última que vea cambiar su vida en tan poco tiempo, no será la única que vea sus salidas a discotecas en peligro, al menos, tan frecuentes, ni será exclusividad suya, que sea una madre inmadura que necesita todo el apoyo de los suyos.
Pero sí, que es lo que me cuesta entender, va a tener el  suficiente "valor", no sé cómo llamarlo, de abortar, según ella, por el mero hecho de que no quiere tener un hijo de un gitano que pertenece a una familia muy muy conflictiva y en la que, por sus palabras, corre riesgos físicos si se niega a educar a su hijo dentro del entorno de la raza gitana, y, que se niega a que su hijo pueda pertenecer a esa familia y a los negocios a los que se dedican.
¿Qué estaba pensando entonces, cuando no tuvo  más precaución con el sexo? ¿qué hacía con ese hombre si su forma de pensar es la que dice? ¿qué esperaba de una relación así? ¿qué excusa es ésa?
No soy partidaria del aborto, salvo en situaciones que verdaderamente lo requieran, por eso me enciende esta situación, me duele enormemente que se acabe una vida que está empezando por la inconsciencia y el pasotismo de algunos jóvenes, no me entra en la cabeza que no quisiera dejar una relación que a todas luces tenía muchísimos inconvenientes y que en cambio, un hijo de esa relación, le parezca una atrocidad.  No sé si esto tendrá un trasfondo distinto que todavía no sé, pero lo que sí sé es que ha sido una inconsciente egoísta que sólo piensa en liberarse de una responsabilidad que sabe que le va a coartar la vida para divertirse y que considera más o menos un estorbo.
 
Sé que es un tema espinoso para mucha gente, que cada uno tiene derecho a opinar como quiera, que  el acto de abortar lo ha respaldado la ley y que yo tengo muy claro lo que pienso.

Esta es mi opinión, no sé lo que pensaréis vosotros, pero yo, lo estoy pasando muy mal con este tema.






domingo, 24 de noviembre de 2013

LOS NIÑOS DE MI VECINA








Ya no juegas a la comba... porque hay que saltar y te cansas.

Ya no juegas al escondite porque hay que buscar y mientras encuentras, te aburres.
Ya no juegas al "coger" porque hay que correr y te cogen a ti 
primero.
Ya no juegas al ahorcado porque no tienes un diccionario en la  cabeza.

Ya no juegas al parchís porque hay muchos colores y eso te marea.
Ya no juegas al fútbol porque ir detrás de una pelota te parece una tontería.

¿Y...entonces?



Pues verás... para saltar, buscar y coger, hay un juego de marcianos en la play, que me entretiene.
Para aprender palabras y mirar colores, me pongo al ordenador que enseña de todo.
Y para ir detrás de una bola redonda, me voy a los billares y apuesto por el mejor.








(La otra adolescencia)